jueves, 9 de febrero de 2012


Alguna noche, una de esas muertes va a llevar mi nombre.

Tú, descuidada recibes la lluvia, opacos reflejos en la noche te adornan, lunas artificiales que se alargan con la humedad. Obstinado por seguir en vela te recorro, resbalo sobre tu piel, el agua me impide ver tus defectos. Un letargo sigiloso intenta adormecer mis sentidos, la luz fija en el retrovisor y el sonido monótono de la ruta, me hipnotizan; un instante es la vida. Pierdo el control, giran las calles, el túnel se retuerce, mi cuerpo se fragmenta y de pronto todo es olvido. Jirones de piel sobre la tuya, lágrimas disolviéndose en grasa lodosa, sangre corriendo hacia tus venas, por las alcantarillas. Raudo un mal presagio ulula en la avenida, impresionados policías registran otra desgracia, el comité de curiosos observa desde los autos, alguno con respeto se santigua; solitarios rescatistas suben los pedazos de una historia anónima a la ambulancia. En el ingente silencio de la noche anegada, nadie se percata de una sombra que brega contra la lluvia, en su afán de alcanzar el cenit de su esperanza.

10 han hecho uso de su facultad de opinar:

  1. Un canto a los peligros de una noche lluviosa y con carreteras donde no se sabe cuál ocasionará tu desgracia.

    Abrazos.

    ResponderSuprimir
  2. y nosotros viviendo en este claroscuro

    que sea un buen weekend men

    ResponderSuprimir
  3. Cosas que pasan muy cerca de uno, Antony.

    No hay impermeables que nos protejan contra la realidad y su fugaz despedida, Reptilio.

    Buen fin de semana tengan ustedes dos, estimados compañeros.
    Cuídense, luego nos leemos.

    ResponderSuprimir
  4. El comité de curiosos siempre son testigos no llamados, ojalá si me pasa algo espero no me vean.

    Gracias por el relato y viaje

    ResponderSuprimir
  5. Gracias a Ti, por estar aquí.
    Cuídate Implicada, que estés muy bien, luego nos leemos.

    ResponderSuprimir
  6. Siempre hay curiosos y muchas veces lo único que hacen es estorbar...

    Besos

    ResponderSuprimir
  7. La tragedia de otros siempre causa la expectación del resto, Maribe.
    Cuídate, luego nos leemos.

    ResponderSuprimir
  8. Gente anónima, una estadística más para otros que a muy pocos importan.



    Saludos.

    ResponderSuprimir
  9. Nadie sabe que nos depara la vida, Malque.
    Cuídate, luego nos leemos.

    ResponderSuprimir

Dale voz a tu silencio
Deja que tus pensamientos se entinten
Habla con letras