lunes, 7 de abril de 2014

Mudos parlantes


Una obsesión y los objetos.
Alrededor del pensamiento.
En el vacío las formas,
los colores y la apreciación.
Me pregunto qué hay adentro,
cuando estoy afuera y siempre,
en el interior, el ansia me lleva
a buscar salida; dividido,
sin poder partirme, quiero tomar
lo mejor. Tras varios intentos,
quedo complacido, satisfecho no.
Ayer inmediato, aquí instantáneo,
compendio de momentos.
Gestos cautivos en ambigüedad,
gritos sin sonido, ímpetu contenido
en papel, pedazos de una vida.
El sentimiento interpreta la imagén
y la memoria entra en acción.
Dentro de un pequeño cuadro,
las palabras en silencio, quieren ser.
Alma de alquimia en pequeño taller,
 mano a mano pasa el pasado.
Un segundo es absoluto, tan fugaz
y diminuto, en su condición infinita,
revela su sobrevivencia,
desde el silencio llano.
 Tiempo sin límites,
contiene algo que es parte
de un breve siempre;
ejercicio de la luz, 
sútil látido se imprime y
suma al índice otro recuerdo.

2 comentarios:

Antony Sampayo dijo...

Hola, Gerardo.
¿Hablas de las pasiones y sentimientos que te despierta un cuadro? De ser así me gustan tus frases con el eterno doble sentido y las figuras literarias.

Abrazos.

Gerardo Huerta Jaime dijo...

Más o menos esa era la idea, Antony.
Un abrazo, cuídate, que estés muy bien, luego nos leemos.