domingo, 12 de septiembre de 2010

El cronista antes fue espectador y protagonista. Hoy, se adjudica el rol de narrador, porque sabe, porque vio, ya en el blanco y en el negro transitó, ahora expresa sin tristeza ni rencor, con maestría, la dulzura y amargura de los tiempos que vivió. Es creativo, es creador, ignora si es el Diablo quien le dicta o si se lo inspira Dios. Sus huestes verbales se esparcen, vehemente elocuencia, haciendo alarde de humildad, para contar sus tropiezos y sus triunfos, despojado del afán de aconsejar. No ostenta títulos, ni existe palabra para nombrarlo, es humano nada más. Adquirió la habilidad de salir ileso de sus laberintos, después de profundas heridas y algunos desvaríos, que la templanza ha resarcido. No preciso mutilarse, ni a vicios abandonarse. En alas de la entereza, sin sobresaltos, tiempos turbios afrontó. El camino fue amigo, proveedor, escuela y lecho; en el sus pasos se han nutrido, crecido y aligerado, siempre bien cuidados. Gusta de ver las estrellas, a pesar de no saber nada de ellas, vuela, se acerca, descubre que son bellas. Las toma con sus ojos, en el fondo de lagunas negras se alojan soles rojos. La noche del cielo se acuna en su sueño. No detiene al cometa que surca sus aposentos, adorna los pensamientos con el polvo de esa estela. Caudal de luz que no ciega, en el sumerge su esencia y macera su burda coraza en el filón infinito de sabiduría y paciencia. Acopia en su peculio experiencias que sortearon las supersticiones del trece, la caprichosa fortuna del siete; partiendo de cero, su pasión jamás decrece. En estos días en los que el justo desconfía del honesto, se mueve en los mundos sensibles, no tan despacio que sospechen acecho, ni tan rápido como para que supongan huida. Hurgando en el ayer, reencuentra la vigencia del pasado; habla de lo poco que sabe, pero prefiere hacerlo de lo imaginado, vive con lo poco y mal aprendido, a menudo descubriendo haberlo malentendido; tiene un poco de todo lo que desea y todo de lo poco que necesita. Seguirá, hasta acabar de andar.

15 comentarios:

Ministry of Silly Walks dijo...

El cronista es siempre acción y detonante.
Gracias por ser el narrador que eres.

Anónimo dijo...

Te he visto tambien de personaje principal...y cronista visual. Saludos. Selenhe

PHERRO dijo...

Gracias a ti ¡Masiiiiiita!
No lo soy, ni siquiera lo intento, pero mientras pueda seguiré tratando de sacar los pensamientos, con las pocas palabras que se usar.
Me da mucho gusto leerte, cuídate, que te vaya muy bien, luego nos leemos.

Vit@ dijo...

Yo solo me siento a tomar apuntes para mi cuaderno, de aqui me agarro unos porque aqui me gusto.

María Beatriz dijo...

Lo bueno es seguir andando, con nuevos ojos luego de lo aprendido. Mientras haya vida habrá laberintos que atravesar.

Para mí, las estrellas son buenas consejeras, nos enseñan su belleza y lo efímero de la vida, no?

Cuídate Narrador! Nos leemos
Un beso
Maribe

la MaLquEridA dijo...

Has descrito a alguien que conozco muy bien Pherrito, tu siempre tan certero.


Saludos.

inma alascio dijo...

Algún día me gustaría ser como el cronista.
Saludos y abrazos y nos leemos............

Champy dijo...

Pareciera que eres mi amigo de toda la vida...siento que te conosco casi a la perfección. Mis amigos son mi elección mas preciada.

2046

PHERRO dijo...

Personaje principal, muchas veces no lo soy, ni de mi propia vida, Selenhe apreciada.

Pues muy comod@ usted ahí sentad@, tome lo que quiera, pero debe darme el crédito, Vit@.

Atravesarlos o derrumbarlos, el asunto es no quedarse atrapado, ni dejar de intentar llegar muy lejos, ¿verdad Maribe?

Tú eres alguien así, Querida La Mal.

Seguro que ya lo eres, Amiga Inma.

Mi Amigo Hongo, gran honor para mi que me consideres tu Amigo.

Un abrazo afectuoso a cada uno de ustedes, estimados compañeros, sus palabras no se pierden en los archivos virtuales, se quedan bien grabadas en mi agradecida memoria.
Cuídense, que les vaya muy bien, luego nos leemos.

Tripulante del Yorikke dijo...

¡Un autoretrato....!
Tus textos me referencián a imagenes, escribir como si pintaras.
Chido, chido, chido.

P.D. ¿cómo salir ileso del laberinto?

todavia dijo...

Es usted, compañero Pherro, un cronista en toda la extensión de la palabra. De esos que nos hacen falta para mantener viva las memorias de una cuidad del tamaño inmenso en la que habita usted.

PHERRO dijo...

No Villano, más bien un retrato de lo que veo, leo, creo e imagino y un poco, muy poco de mi.
P. D. Ensayo y error, harta paciencia y resignación.

No Sr. Araña, Tú si que lo eres, cronista en una tierra extranjera, observador atento del entorno, las personas y sus características. Completo.

Cuídense, abrazo fraternal a ustedes, celébrense auténticamente en estos días de apariencias efímeras; que les vaya muy bien, luego nos leemos.

Crónicas Urbanas dijo...

Hola amigo Pherro:

Para algunos la crónica es una de las formas literiarias, como la poesía, el cuento o la novela.
Iría esa definición para tus escritos; porque te imagino como ése narrador, como otro, como:

"el pez que no quería mojarse, se sueña muriendo ahogado, despierta en medio de su inmenso miedo y regresa al fondo del abismo, desesperado..."

En México DF o Buenos Aires. Qué más da para leerte?

Saludos
Daniel

PHERRO dijo...

Hola Amigo Daniel Crónista.
De verdad que no creo llenar ninguna de las características de esas formas literarias, pero intento plasmar lo que pienso con el uso de las palabras.
Desde el DFectuoso, un abrazo afectuoso, para vos, Narrador de Benignos Vientos.
Cuídate Daniel, que te vaya muy bien, luego nos leemos.

Vit@ dijo...

El credito es suyo, ya me robe una idea