lunes, 11 de agosto de 2014

Un muerto

Un muerto no detiene al mundo.
Tal vez pare la marcha de un tren.
Hombre hecho bulto, muy dormido.
Sentado precariamente en el filo de su limbo.
Se balancea sin control, golpeándose.
La morbosa curiosidad se despierta.
Sincera indiferencia de unos cuantos.
Da lástima y risa, títere ebrio.
Ya parece muerto cuando va cayendo.
Dando un golpe seco, el piso recibe su cráneo.
Queda desmadejado, estorbando el paso.
Vigilantes azorados, se miran confundidos.
Le preguntan al bulto si está bien.
Contesta con silencio.
Los vigilantes pretenden arrastrarlo.
El hombre reacciona por instinto.
Vomita entre estertores estentóreos.
En ese deplorable estado, nadie puede ayudarlo.
Se ahoga, desfallece, se ve como muerto otra vez.
Lo cargan entre cuatro, sin saber que hacer.
Desconocido asistido por extraños.
Alguna autoridad se hace cargo.
Muchas miradas se posan en el hombre inerte.
El bulto falleció.
Otro tren retrasado en la noche subterránea.
Mausoleo improvisado para un miserable solitario.
Se me ocurre que podría ser yo.
Recuerdo mis obligaciones y me largo.
Todos de mal humor, salimos a la calle,
a checar la tarjeta con retardo, a abrir el negocio
con la espera de clientes enojados, 
a inventar mentiras para personas apaticas,
olvidando al muerto sin bendiciones ni epítafio...

7 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Esto si estuvo muy triste, morir sin nadie querido al lado y ante la indiferencia del mundo.


Cuídate PHERRITO.

Crónicas Urbanas dijo...

Muchas veces se ven en la calle hombres caídos; a veces simplemente duermen, o después de vagar mucho caen sin sentido.
Contás lo que se ve en la calle.
No son tan distintos DF y CF.

La letra roja parece sangre y provoca alerta, no se si estudiás esos detalles, pero tienen un efecto especial.

Saludos Pherro amigo, cuidate.
Daniel.

todavia dijo...

Ultimamente te siento mas triste que de costumbre, mi buen Pherro. Un alma como la tuya no merece tristeza asi.

María Beatriz dijo...

Qué triste Pherro. Duele ver alguien alcoholizado, duele la indiferencia, duele la risa de algunos, duele la muerte de cualquier persona...
Cuídate amigo, disfruta de la vida.
Un gran abrazo
Maribe

Antony Sampayo dijo...

Son los riesgos que corre la gente agobiada por cualquier vicio.
Un relato muy triste. amigo, pero con mucha realidad.

Abrazos.

inma alascio dijo...

Amigo Pherro, hoy en día parece que nada detiene el mundo de nadie a no ser que sea su propia muerte, la sociedad esta muy deshumanizada y a nadie importa lo que le pase al vecino.
Pero las cosas siempre vuelven por sus fueros y al final como resultado de esta indiferencia y la crisis que nos golpea, las personas están volviendo sus rostros a las necesidades de los demás, implicándose en sus problemas que un día pueden ser los propios y fortificando esas antiguas redes sociales, que no son precisamente las ciberneticas, que eran las de la solidaridad entre personas.
Saludos amigo Pherro, por aqui nos leemos.

RoS dijo...

Dau, qué triste retrato. Chales. =(