miércoles, 31 de agosto de 2011

Un hombre sencillo, blandía un arma de paz. La hacía hablar un lenguaje de bellos sonidos. Hombre de raíces añejas y largas alas. Profeta moderno, cantaba simples verdades, aprendidas en su vida por las calles. En el laberinto su voz se escuchó, constante, como lluvia en el mes de agosto, hasta que un septiembre, en sus entrañas lo enterró. Sibarita pero humilde, amante de las tradiciones, existencia cotidiana, reflejada en sus canciones. Por naturaleza bohemio, seducía a la noche con su voz áspera y sus versos de virtuoso ingenio. Ágiles las palabras, saltaban de su boca, sabiduría y humor popular, trasciende los años su discurso de juglar. Protagonista en el proscenio del fin de milenio, compartió sin recelo lo más selecto de su intelecto. Una mañana, La Tierra se desperezo abruptamente, sepultó sin ceremonias edificios y gente, tal vez Rodrigo aún dormía plácidamente o trovando daba la bienvenida al amanecer, pero indefenso, como muchos, falleció y por un instante supo lo que es estar al revés. Se fue a lazar quimeras con notas de guitarra, allá donde la eternidad libera y a la vez amarra.

8 comentarios:

María Beatriz dijo...

Hola Pherro:
Seguramente Rockdrigo amaba la música, que permitía que su alma se expresara.
Ese terremoto fue tremendo, fallecieron muchas personas cuando se produjo.

Me gustó la canción, "el huapanguero llega alegrando a todos con su rito".

Tu post es un hermoso homenaje para ese juglar!

Besos
Maribe

fritzio dijo...

Veinteseis años pesan, cuentan. El recuerdo de lo ido me queda demasiado cerca. Es un tiempo en que se han regado también vidas, desilusiones y mil mareas, y en el que, fijate nada más, regresó a mi memoria una versión de este Huapanguero en la maravillosa voz de Amparo Ochoa.
Aqui estamos. Aqui seguimos. Felicidades por la entrada, por la oportunidad, y por algo de esa esencia del rock en español (lo que eso ha significado en los tiempos recientes) perdida, es cierto, en un vértigo que convirtió en escombros algunos sueños.

Pherro dijo...

Verdadera leyenda urbana, el buen Rockdrigo. No sólo la amaba, le hacía el amor en cada canción, con suma inteligencia.
Humilde homenaje, gracias por compartirlo, Maribe.

El recuerdo es tan cercano a la presencia, más en el caso de gente como Rockdrigo, que de alguna manera continúan entre nosotros. Lo bueno de los sueños es que renacen de cualquier escombro, mi buen Fritzio. Seguimos.

Salu-dos, cuídense, que estén muy bien; luego nos leemos.

Rosa dijo...

Que lindas palabras, si pudiera leerlas se convertiría en aire de puro gusto.

Yo no le conocía, gracias por dármelo a conocer Pherro!!

Besos

Antony Sampayo dijo...

Cuando uno es fans de un estilo de cantar, o un artista en especial, le rinde un estupendo homenaje como has hecho tu con Rockdrigo, Pherro.

ABRAZOS.

Pherro dijo...

Me alegra que te haya gustado, Rosa y más me alegra leerte aquí.

El mejor homenaje es no dejar morir su obra, ni su recuerdo, Antony.

Salu-dos, gracias por sus plabras; cuídense, luego nos leemos.

Implicada dijo...

Bueno, le van a hacer su estatua, ya lo iré a visitar. Y mientras a seguir disfrutando su música.

Pherro dijo...

Sí.
Por supuesto lo mejor siempre será la música.
Y chance alguna vez tengamos chance de oirlo y verlo tocar en las puertas de... algún lugar.