lunes, 5 de diciembre de 2011


¿De dónde viene la brisa
que pasa aprisa?
Parece discreta risa,
de lejos llega, no avisa.
Y el mar,
un recuerdo fresco.
La arena,
olor de sal.
En la mañana
húmeda y fría,
el sol irrumpiendo
despacio, a cada paso
alarga sus cálidos brazos.
La brisa comienza
a sisear, guarda su canto
en una concha marina;
voz de agua y sal,
notas del viento,
por el impulso del mundo
viajan, a invisible velocidad.
No mueren jamás,
como las olas,
como las horas,
van y van.
Si se frenara el mundo,
la brisa callaría,
las olas cesarían,
pero las horas
mudas y sordas,
su cuenta seguirían;
el movimiento
aviva el tiempo,
que mira
sin aspavientos,
a todos pasar.
Envuelto por la brisa,
bajo el sol,
a la orilla del mar,
sólo se me antoja
contemplar.

3 comentarios:

Antony Sampayo dijo...

Tu POST ES BUENO, UNA POESÍA QUE LE RINDE UN HOMENAJE AL TIEMPO, AL QUE LO CATALOGAS COMO EL REY DE LA CREACIÓN; SE ACABA EL MAR, LA BRISA, PERO EL TIEMPO NO.

Parece que las leves vacaciones que tomó tu musa le convino, pues vino recargada.

Rosas en el Mar, bonita canción, con una letra tipo protesta y una música melodiosa.

Abrazos.

María Beatriz dijo...

Hola Pherro:

Nunca había escuchado esa canción. Tiene una melodía muy bonita.
Algún día voy a mudarme cerca del mar para poder dejar pasar mi tiempo contemplándolo, como dice tu poema...sobre todo al atardecer...

Un beso
Maribe

Pherro dijo...

Aunque a veces pienso que el tiempo no existe, Antony, pero ya que lo tenemos aprehendido es inevitable regirse por el.

Todo el día, todos los días, Maribe, como si nada importara; porque en realidad nada es importante, hasta que nosotros mismos hacemos que las cosas nos rebasen.

Salu-dos, gracias por estar aquí.
Cuídense, que estén muy bien, luego nos leemos.