lunes, 20 de enero de 2014

El Remedio



Un hombre de unos 50 años se dispone a entrar al consultorio de su médico particular; ha recorrido un pasillo que se le antoja muy sombrío, cuerpo y rostro acusan cansancio, los ojos entrecerrados hacen su andar vacilante; asiendo con desgano el picaporte, lanza un suspiro que parece una súplica y traspasa el umbral de la indecisión.

-Buenas tardes doctor Mata. -Dice con voz apenas audible el hombre, mientras se sienta -encorvado y viendo al piso- en una silla frente al escritorio del médico, sin que éste se lo indique.

-Buenas tardes señor Torcuato, pase… sí, ¿a qué se debe su visita?
-Sigo con las mismas molestias, que no me permiten llevar una vida normal. -Contesta el paciente, al tiempo que se golpea firmemente con los puños cerrados ambas piernas, varias veces.

El galeno se levanta de su asiento y camina hacia él, lo toma de los hombros para tranquilizarlo.
-No se haga daño, voy a revisarlo.
-Ojala esta vez sí lo pueda encontrar. -Le espeta el impaciente y presunto enfermo, con una mirada hosca pero indirecta.

-¿Encontrar qué?
-El dolor.
-¿Pues no ha identificado usted donde siente la molestia?
-Sucede que cambia de localización durante el día, y a veces se esconde, no cesa, pero se oculta, haciéndome creer que por fin desaparecerá. Ya se lo había mencionado antes. -El Sr. Torcuato comienza a sentirse irritado, lleva algunas noches sin poder dormir bien y en realidad no deseaba ver al doctor, mucho menos dar explicaciones que nadie cree.

 -Querrá decir que le duele en distintas partes de su cuerpo, durante el transcurso de las horas y por momentos aminora.
-No, el dolor va poco a poco trasladándose de una extremidad a otra; por ejemplo: al levantarme por la mañana, me duele la mano izquierda y cuando me preparo para salir al trabajo, el mismo dolor, no otro, lo siento en la rodilla derecha, está ahí, lastimándome con saña, aunque a ratos disminuye, permitiéndome concentrarme en mis ocupaciones, pero súbitamente reaparece en la espalda baja, como si me clavaran algo filoso, la terrible punzada me paraliza, me propina un enorme susto y además de la desagradable sorpresa, la extensa irradiación del aguijonazo; ese proceso se repite varias veces al día…

El médico ha vuelto a sentarse y simula que toma nota de lo referido por su paciente, sin embargo sólo revisa el historial, para constatar la repetición casi exacta de su discurso; desde hace dos semanas suspendió el tratamiento del señor Torcuato y ahora, al verlo presa de la ansiedad, considera aplicarlo de nuevo.
La voz del desesperado visitante sube de tono y saca al doctor Mata de sus cavilaciones.

…¡ha llegado a tomar el control de mi sistema nervioso central, causando estragos en mí!, ataca simultáneamente más de dos órganos, llevándome a creer que sufriré un colapso fatal.
-¿Así que su dolor no sólo es muscular, usted está seguro de que también se deja sentir en los órganos internos de su cuerpo?

El paciente no escucha al doctor y continúa de manera frenética con su perorata, pasando las manos por todo su cuerpo, hace muecas de intensa molestia para enfatizar sus palabras.

- Otras veces paraliza mis manos… se sitúa en alguno de mis oídos con un zumbido… incluso llega a cegar por completo uno de mis ojos… se expande en los pulmones causándome asfixia… se instala en mi corazón, jugando cruelmente a fingir conatos de infarto…

El doctor ha dejado de prestar atención a la detallada explicación del hombre; sin que él lo note, oprime un botón para indicar a la enfermera que proceda con los preparativos del tratamiento del señor Torcuato, como previamente habían acordado.

Médico y paciente prosiguen con la rutina de cada consulta.
-Muy bien, mi estimado señor, debo insistir en la explicación que le he dado anteriormente: el dolor es una reacción, provocada por algún estimulo o en ocasiones, una alerta ante el mal funcionamiento, sí, de alguno de sus órganos o la falta de cuidado en su salud o posiblemente sea provocado por el estrés…
-¡Sí, el estrés, está de moda! -dice con un dejo de sarcasmo y molestia-.
Pero no, de verdad, casi puedo verlo viajando debajo de mi piel…
-Muy bien, voy a recetarle…
-Los analgésicos no funcionarán, cuando empiezan a surtir efecto, el dolor ya cambio de sitio…
-Bueno, entonces serán de mayor utilidad una radiografía o una resonancia magnética…
-Será inútil, se lo he dicho antes, ¡es invisible! ¿cómo logrará verlo? Ni aun los más sofisticados aparatos podrían hallarlo. -Responde el señor Torcuato, mirando fijamente a los ojos al médico, pero esta vez sin enojo; lo mira condescendientemente.

-Muy bien ¿qué le parece si empleamos otro método, para intentar aislarlo y combatirlo de manera efectiva?
-¿Cuál sería el procedimiento?
-Deberá usted ingerir una gran cantidad de licor, lo que obviamente le provocará una tremenda borrachera, pondremos su cuerpo entero en un estado total de abatimiento, sedamos al dolor y de esa manera seguro podremos localizarlo y procederemos a erradicarlo. -El doctor Mata espera la respuesta de su paciente, siempre es la misma, pero lo más sorprendente es la actitud que adopta al contestar

-Como usted sabe, yo no bebo. -Y esas palabras parecen mágicas, el hombre que tiene frente a él se transforma, la angustia desaparece, el tono de la voz es firme pero no agresivo, su postura en la silla es la de un hombre seguro de si mismo, cruza una pierna, descansa las manos sobre la rodilla, su gesto es apacible.

El médico no titubea, aunque le cuesta entender cómo puede un hombre pasar tan rápido de un estado de agitación a la calma total, con tanta parsimonia.
-Lo sé, pero tome en cuenta que será con fines médicos, en todo momento cuidaremos de su salud. Después lo atenderemos cuando presente los efectos de la embriaguez y le administraremos medicamentos, en caso de ser necesario. Es importante que usted acepte y proceda con el tratamiento, lograremos localizar al dolor, erradicarlo y así quedará completamente sano, señor Torcuato.
-Bueno, si no hay otra opción, usted es el experto, doctor. -Le contesta, con respeto, pero también con un gesto triunfal.
-Entonces, pase usted a uno de los dormitorios, daré instrucciones a la enfermera para empezar de inmediato.

Torcuato Pérez se despide con un cortés apretón de manos, un hombre nuevo sale del consultorio, el sombrío pasillo ahora es tibio e iluminado. Una enfermera lo aguarda en una de las puertas que flanquean el corredor; Torcuato le sonríe con jovialidad y la saluda inclinando levemente la cabeza. Entran en un amplio y pulcro cuarto, sin ventanas, escasamente amueblado: nada más la cama y una pequeña mesa, en la cual están dispuestos un vaso y una licorera rebosante de brandy; lo esperan para comenzar el “tratamiento”. Él destapa el envase, lo acera a su nariz, aspira el aroma del líquido y hace un gesto de repugnancia -pues la enfermera aún se encuentra en el cuarto-. Se sirve medio vaso, entre tanto la enfermera lo observa, nota que las manos del paciente tiemblan, ella se despide, mas él ya no escucha; el primer sorbo basta para transformar el rictus de desagrado en uno de avidez insaciable.

La enfermera entra al consultorio del doctor Mata, para dar el reporte.

-Doctor, el señor Pérez se ya se instaló en la habitación y esta vez procedió de inmediato.
-Muy bien, ya sabe que debe ser constantemente observado. -Contesta el galeno sin levantar la vista, ya que revisa otros casos.
-¿En verdad no hay otra alternativa para tratar a ese hombre?
-Por desgracia no, su enfermedad sobrepaso el punto de no retorno, sólo nos queda mantenerlo sobrio el mayor tiempo que sea posible y racionarle la ingesta de licor, seguirle el juego en estas consultas simuladas, para evitar que pudiera infligir algún daño al personal o alguno de los otros pacientes, inclusive a él mismo. Recuerde: no perderlo de vista. -El médico deja por un momento lo que está haciendo, para ver a la enfermera y remarcar esa indicación.
Pues aunque es un alcohólico todavía pasivo, desconocemos el grado de su enfermedad a nivel mental, podría pasar a la violencia cualquier día de estos, por lo tanto tenga mucho cuidado y repórteme de inmediato el más pequeño cambio en su comportamiento.

-Así lo haré doctor. -Dice la enfermera al salir del consultorio.

jueves, 28 de marzo de 2013

Estaba sentado sobre el regazo de Madre Tierra, comiéndome las dudas con impaciencia, rascando en mis pensamientos, le regalaba mi tiempo al ocio, algunos suspiros al vacío, mientras mis ojos se poblaban de nubes, muchos sueños construí y destruí al instante, los largos brazos del sol me abrumaron en su abrazo al mismo tiempo que las frescas manos del viento se encargaban de hacerme estremecer, si éste cuerpo fuera de vidrio debería templarse o resquebrajarse, sin embargo ahí estaba yo, ahora andando, dejaba a los elementos estrellarse contra mi, además comenzó a llover, agua tibia y fresca en la piel corría, mis pies querían enraizarse, se hundían en el lodo anhelando integrarse, pero sólo lograba resbalar, caía en el necio intento hasta que me di cuenta de que no era mi momento de ser polvo y embarrado de una agridulce frustración reanude una marcha torpe sin rumbo preciso; un fuego más intenso consume mi fuego, un violento aire me disipa, la lluvia imparable se ocupa de extinguir todo calor, estrella apagada soy y además busco sombra para guarecerme; total que uno mismo se encarga de morirse o resistir.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Pájaro, perro y hombre

Un pájaro sale del cascarón,
un perro rompe la placenta,
un ser humano nace por cesárea;
la vida se abre paso, como en muchos casos.

Un pájaro trina, vuela, construye su nido,
da de comer a sus crías;
un perro ladra, vaga por caminos,
un ser humano, crece y aprende;
parece que algunos tienen su destino bien definido.

El pájaro construye su nido,
da de comer a sus crías

Un pájaro muere, cae del árbol, lo cubren las hojas,
un perro muere, lo entierra el polvo del camino,
un ser humano muere, le lloran, le rezan,
lo sepultan, lo recuerdan, pero
¿cuál fue la razón de vivir del ser humano?

lunes, 3 de diciembre de 2012


Letanía de las Almas

Almas en pena… encuentren su camino.
Almas perdidas… encuentren su camino.
Almas de las cosas... encuentren su camino.
Almas al mejor postor… encuentren su camino.
Almas desorientadas… encuentren su camino.
Almas confundidas… encuentren su camino.
Almas sin alas… encuentren su camino.
Almas abnegadas… encuentren su camino.
Almas de mecha corta… encuentren su camino.
Almas de la calle… encuentren su camino.
Almas de las rutas… encuentren su camino.
Almas valerosas... encuentren su camino.
Almas arrepentidas… encuentren su camino.
Almas indefinidas… encuentren su camino.
Almas luminosas… encuentren su camino.
Almas de la noche… encuentren su camino.
Almas que esperan… encuentren su camino.
Almas exploradoras... encuentren su camino.
Almas de dura coraza… encuentren su camino.
Almas que viven solas… encuentren su camino.
Almas de la violencia… encuentren su camino.
Almas de la cuerda floja… encuentren su camino.
Almas ebrias... encuentren su camino.
Almas del pozo… encuentren su camino.
Almas que caen de la rama… encuentren su camino.
Almas rebeldes… encuentren su camino.
Almas de las campanas... encuentren su camino.
Almas asustadas... encuentren su camino.
Almas bondadosas… encuentren su camino.
Almas sin raíces… encuentren su camino.
Almas turbias… encuentren su camino.
Almas rabiosas… encuentren su camino.
Almas florecientes… encuentren su camino.
Almas esclavas... encuentren su camino.
Almas en guerra… encuentren su camino.
Almas limitadas... encuentren su camino.
Almas impacientes… encuentren su camino.
Almas del verso... encuentren su camino.
Almas víctimas… encuentren su camino.
Almas hechizadas... encuentren su camino.
Almas viciosas… encuentren su camino.
Almas ciegas… encuentren su camino.
Almas que se arrastran… encuentren su camino.
Almas taciturnas… encuentren su camino.
Almas tristes… encuentren su camino.
Almas laboriosas… encuentren su camino.
Almas soñadoras… encuentren su camino.
Almas mudas… encuentren su camino.
Almas feroces... encuentren su camino.
Almas visionarias… encuentren su camino.
Almas ardientes... encuentren su camino.
Almas libres... encuentren su camino.
Almas serranas… encuentren su camino.
Almas pusilánimes… encuentren su camino.
Almas sin par… encuentren su camino.
Almas de la aurora... encuentren su camino.
Almas melódicas... encuentren su camino.
Almas sordas… encuentren su camino.
Almas varadas... encuentren su camino.
Almas sin sueños… encuentren su camino.
Almas indefensas… encuentren su camino.
Almas amorosas… encuentren su camino.
Almas rayo de sol… encuentren su camino.
Almas frágiles… encuentren su camino.
Almas reflejo de luna… encuentren su camino.
Almas guías… encuentren su camino.
Almas perseguidas… encuentren su camino.
Almas necias… encuentren su camino.
Almas del vacío... encuentren su camino.
Almas desquiciadas… encuentren su camino.
Almas soberbias… encuentren su camino.
Almas voraces... encuentren su camino.
Almas sin esperanza… encuentren su camino.
Almas prodigiosas... encuentren su camino.
Almas de polvo estelar… encuentren su camino.
Almas del agua… encuentren su camino.
Almas del aire… encuentren su camino.
Almas de tierra… encuentren su camino.
Almas de madera... encuentren su camino.
Almas de roca... encuentren su camino.
Almas de metal... encuentren su camino.
Almas afiladas... encuentren su camino.
Almas adoloridas… encuentren su camino.
Almas sin carne… encuentren su camino.
Almas viajeras… encuentren su camino.
Almas inmaculadas… encuentren su camino.
Almas desterradas… encuentren su camino.
Almas bulliciosas… encuentren su camino.
Almas quietas... encuentren su camino.
Almas huérfanas… encuentren su camino.
Almas espontáneas… encuentren su camino.
Almas insignes... encuentren su camino.
Almas viejas… encuentren su camino.
Almas sabias… encuentren su camino.


Encuentren su camino en el sepulcral silencio eterno.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Unas gotitas de limón, para dar sabor, a la vida insípida que sin aviso se le presentó. Exprimen de sus ojos lágrimas agrias, recuerdos que ella insiste en retener, come limón con azúcar mientras añora un lugar y un tiempo a los que no puede volver. Zumo ácido baja por su tráquea, arrastra palabras que podrían corroer al pronunciarlas, mejor digerirlas junto con un caldo caliente, de familiar sazón. Corta su verde armadura y el limón llora, vierte un poco en el café de la mañana, después de una noche acre de insomnio. Se acicala, jugo del cítrico para aplacar su cabello, el resto del fruto lo pasa por sus axilas, adentro de su cuerpo el gusto, el aroma en su exterior. Se acuerda cuando maceraba la corteza del limón, para frotarla en sus pechos, luego su amante derramaba mezcal en ellos, más embriagados de lujuria que de alcohol; él hendía su cuerpo, justo en el centro, dos pares de brazos exprimían sudor de esfuerzo y luego de un rato de apretarse mutuamente, quedaban desmadejados en la cama, como cáscaras estrujadas, pero vivas, perladas de efluvios de pasión. Sacude su cabeza y aleja esas imágenes, un buche de tequila y una chupada profunda a medio limón con sal, las penas así tienen una faz más amena. Se promete que de sus ojos verdes claros, mitades de limón maduro, ni una gota más de tristeza volverá a escurrir. Ella sabe que el sabor agrio tiene un dejo de alegría, piensa mientras engarza en su melena azabache, una blanca flor de azahar.

sábado, 17 de noviembre de 2012


Olaf Ochotorena y Omar Ochoa viven en la calle ocho, les dicen los “pochos”, porque durante varios años se fueron al gabacho, de mojados, sufriendo, más que logrando, el sueño americano.
Los dos nacieron el ocho de agosto del ´88; son grandes amigos, varias coincidencias emparentadas con el número ocho los fueron acercando, como la pista Scalextric que compraron juntando sus ahorros, cuando tenían ocho años. A sus dieciocho, pasaban todos los domingos en la calle, jugando tocho; aunque sus familias eran católicas, ellos dos no tenían nada de mochos.
Viven en el número ocho de la calle oriente 8, de la colonia Renovación de 1985, en un viejo edificio que data de la década de los años ochentas, pero del siglo XIX; en los números interiores 80 y 88, respectivamente.
Olaf posee, de nacimiento, una prominente nariz, a Omar un certero tubazo le deshizo el tabique nasal, pero a pesar de esto no quiso nunca operarse, por lo cual además de tenerlo desviado, un bulto bastante visible adorna su cara; por eso la banda de vez en cuando les llama también, los "pinochos", cosa que les desagrada bastante y por eso se enfrascan continuamente en absurdas discusiones que invariablemente terminan en violentas amenazas, pero nada más. Por si fuera poco, se ganan el sustento como carpinteros.
Poncho el Morocho, es vecino y un buen amigo de los "pochos", nadie sabe con certeza de donde procede, aunque él presume ser argentino pues vende pochoclo y otras veces dice ser colombiano, pues en su pequeña fonda sirve sancocho.
Todos los viernes salen a dar el roll en su "vocho", modelo 1983, escuchan rolas de Polymarchs e invariablemente antes de comenzar a ingerir bebidas embriagantes, van a tirar bola al billar de la colonia, el Círculo 33; por supuesto juegan bola 8. Cuando el presupuesto lo permite, se dan su escapada a La Merced, para proporcionarle desahogo al cuerpo, con las “damas del chocho”, que es como se refieren ellos a las prostitutas.
Así transcurre la circular vida de los “pinochos”, con escasas alteraciones, entre música disco, cubas y chelas, chamba, mujeres y harto cotorreo con su amigo Alfonso, que dicho sea de paso, en realidad es jarocho. 

sábado, 27 de octubre de 2012


Erase una vez, uno de los tantos paréntesis que hace la eternidad.
Sin manual de instrucciones para caminar, en cambio un extenso historial de erratas que se suman a lo largo de la interminable sucesión del Sol y la Luna. Una moneda girando en los dominios del azar, que toca un poco de cosas buenas y malas, una historia confundida en la incertidumbre de existir. Un cuento que al hacer un recuento, puede contar varias anécdotas divertidas, nada particularmente trágico ni triste, con un enfoque personal proclive a lo pesimista, adquirido tal vez desde su origen o recogido en el transcurso, sin intentar hacer responsable a nada ni a nadie, sencillamente una de las tantas cosas que ignora el personaje. Un cuento que quisiera ser contado por varias voces, saborear muchas dosis de revitalizantes carcajadas, recibir una carta que le explique cómo encontrar el amor, participar entrañablemente en la historia de alguien más, bailar sin cansarse, cantar a viva voz, acumular buenos recuerdos y no temer la llegada de ese momento en que el narrador diga como si cualquier cosa: “Colorín colorado, éste cuento se ha acabado…”



viernes, 19 de octubre de 2012


Dos seres caminan unidos por una correa, uno es el “amo” y el otro es el GUÍA. En esa pareja se mezclan los olores de Eau de Cologne y “shampoo del perro agradecido”. Tres pares de “patas” husmeando con paciencia por las disparejas calles de la Ciudad; sin planearlo, pero con muchas ganas de llegar a un lugar donde se pueda deleitar uno de los sentidos más refinados, un lugar que se llama “Mercado”. Desde lejos son recibidos por aromas mezclados, que se van diferenciando conforme hombre y can se acercan; espíritus aromáticos de flores, frutas, verduras, carne fresca, también fantasmal fetidez de basura, rancia humedad en el piso, residuos amalgamados, del ir y venir interminable de millones de andares, en esos pasillos siempre poblados. Ágil e inteligente, el perro elige el mejor camino, olisqueando a diestra y siniestra, sin detenerse, los montones de desperdicios; una marchanta le arroja un trozo de carne de pollo, lo pesca al vuelo. Y el caminante paciente, distingue entre todos los aromas el del café con canela, el del atole de masa, de la masa asándose al comal, de la masa friéndose en la manteca, lo mismo que el chicharrón.
El perro huele el miedo de una niña, ladra y gruñe, pero no parece amenazante, el paseante sostiene la correa con firmeza y dice con tranquilidad:
-No tengas miedo, no muerde, es sólo su instinto adormecido que recuerda su bravura, ahora domada por el entrenamiento.
Y cuando algo así sucede, no puede evitar pensar, como es que éste animal, que es sus ojos, puede “oler el miedo”, en medio de todos los aromas perceptibles ¿es posible discriminar el tufo de una emoción, la intensidad de un sentimiento?
Han atravesado el “Mercado”, un suave olor de elote asado los acompaña algunos metros más, ahora se dirigen a la zona antigua de la Ciudad, donde huele a calles recién pavimentadas, a pintura acabada de aplicar, a perfumes “frutales” tan penetrantes que causan un poco de nausea, él piensa que el sudor es el olor de la ansiedad, del esfuerzo, de la prisa, el olor que nos empeñamos en ocultar. Humo de automotores, olor predominante en esta zona, además de otros de productos plásticos, flores artificiales perfumadas con olores dulzones, plantas de “naturaleza muerta”, ¿a qué huele la muerte, a tierra mojada? Quizás la felicidad tendrá un olor que embriaga, en contraparte la tristeza una fetidez insoportable. Quisiera bañarse en olor de inocencia, como Grenouille; un chirrido de llantas lo vuelve a la realidad, el olor a neumático quemado que deja una brusca frenada y de inmediato amenazantes gritos, la violencia huele mal.
Dejan atrás el hedor de la vida cotidiana, tan decidida a emular, sin éxito, la magnífica sencillez de la Naturaleza, tan preocupada por aparentar, tan desorientada por tener el olfato averiado, el instinto pervertido.
Su amigo advierte la cercanía del hogar y aprieta el paso, se acercan al rincón personal, con olor de orden y limpieza, donde el viejo mueble de la abuela ha perdido con los años el aroma a guayabas, adquiriendo con los días, la fragancia de la soledad.

jueves, 27 de septiembre de 2012


-Yo te bautizo con el nombre de: Urbano Calles Botello. 
-(Vengo al mundo sin desearlo, me dan nombre sin pedirlo, con nada bajo el brazo)...
Un lamento potente sale del cuerpo de un recién nacido, parece que vislumbra las desgracias que marcarán su indescifrable existencia...

Urbano Calles Botello, alma de mil rostros, niño y viejo, desde mendigo hasta opulento, casi beato pero ateo, sabio en su ignorancia...

Urbana Calles Botello, hace malabares sentada en los hombros de su madre, su carita mal pintada de payasita triste, no conmueve a los automovilistas, para obsequiarle unas monedas; a ratos juega con una mugrosa muñeca, en la orilla de la banqueta... 

Vende dulces, limpia parabrisas, pide limosna afuera de un cine, corre peligro entre los autos, come con sus manos sucias, en la calle todo el día; apoyado en un árbol, sueña, el niño Urbano Calles Botello...

La lluvia sorprende a Urbano Calles Botello, mientras pernoctaba en el quicio de una puerta, ahora, completamente empapado, se dirige al mercado, para hurgar en la basura, con la esperanza de hallar algo de alimento en buen estado...

Entregando pedidos de la carnicería, en las calles del barrio, raudo y habilidoso sobre la bicicleta, desde temprano y hasta muy entrada la noche, sin saber exactamente por qué, Urbano Calles Botello, se extravía en los laberintos de su demencia...

Jóvenes Calles Botello, salen de sus hogares a buscar identidad en los sitios más dispares de la gran Ciudad; en bares, parques, salones de baile, usan la bebida y otras sustancias para crearse una realidad momentánea, pelean entre sí, mientras buscan una razón de existir, quieren creer en el amor...

Urbana Calles Botello, levanta a prisa su mercancía, vienen los de la delegación y ella no tiene para dar la cuota diaria; luego de tantos años de lo mismo, no se acostumbra al circulo vicioso de correr alrededor de la cuadra... 

Urbano Calles Botello, le susurra obscenidades a la boca de un pomo de licor; luego -le va la vida en ello- se lo bebe... 

Urbana Calles Botello, con picardía sonríe a los automovilistas, es tarde ya, a pesar de que aparenta buen ánimo, se nota enfadada, viene el cambio de turno y nadie a mordido la carnada... 

...murió Calles Botello y nadie dijo nada. Ama de casa, hijo, esposa, hermano, abuela, padre de familia, buen ciudadano, amigo de algunos, enemiga de nadie. Requiescat in pace 

martes, 11 de septiembre de 2012

Apuntes VI


La línea del horizonte se antoja interminable, monótona y por momentos desesperante, pero aunque nada tenga sentido, te sientes vivo al descubrirte caminante.

Así como de repente cae la lluvia, así como sin aviso comienza un sismo, así como la noche y el silencio son inseparables, así, en cualquier momento, llegará la muerte.

...todo el universo para nosotros solos y no podemos mantener a salvo un pequeño mundo...

No tiene caso pensar en lo malo sucedido; mejor considerar que la incertidumbre del futuro, puede tornarse positiva...

Las malas decisiones pesan, sin embargo lo importante es evitar que paralicen... 

...la esperanza sirve para fantasear con una mejor realidad...

...la palabra dice: habito en el hálito, invisible, en el sonido y la intención...

...sabía que estaba mal y sin embargo lo hice, tantas veces...

...siempre tras algo más, aunque sea mínimo, pero sumar...

...el paraíso de la infancia era la calle: cancha de fútbol, pista de bicicletas, salón de baile, posadas, ir y venir de amistades...

...asfalto caliente, curtiendo pies descalzos, que pateaban un balón desgajado; sudor y risas, bajo el rigor del sol de verano...

...a punto de tomar una decisión, ni sabia ni relevante, pero desgraciadamente necesaria...

...barriga llena, ánimo a medio gas, voluntad por los suelos; la inercia de las responsabilidades es la que me empuja...

...trabajar para pagar, trabajar para tragar, trabajar para agradar, trabajar para nada alcanzar...

...no hay pesadez más pesada, que la de los ojos que se cierran...

...ya amaneció, otra vez y no me importa que día es, sólo vivo admirando la sucesión de la luna y el sol; esas cosas no necesitan nombre...

Somos lenguaje: corporal, gesticulante, oral, escrito, figurado, sonoro, imaginativo, también lo callado y el mimetismo pueden interpretarse...

...la Ciudad no es natural, tampoco lo que en ella sucede; se vive en el tránsito, se muere un poco en los trayectos de ida y vuelta...

...cuanto tiempo perdiendo el tiempo, mirando al tiempo nuevo tragarse al tiempo malgastado...

Estar vivos es estar dormidos, porque la vida es el sueño de la eternidad.

Ese momento en que no sabes si el tiempo se detuvo o retrocede, tic, en suspenso, nada se mueve, te sorprendes, tac, reaccionas y sientes a la vida sucederse...

...lo bueno es que este costal de tristezas y decepciones, tampoco se lo puede llevar uno a la tumba; todo pasará...

...cuando Dios sale a apaciguar las calles, el Diablo se mete a su casa...

Si las profecías de Nostradamus y de Los Mayas son erradas, no importa, hay muchos locos con poder en el mundo para hacerlas realidad...

Las atrocidades de la guerra son superadas por la nefasta imaginación de los perpetradores...

Voy a intentar hacer una vida en la que el orden y la disciplina sean la norma, por eso espero que exista la reencarnación...

El necio nace, reniega de todo, se rebela contra el sino -aunque sea en su mente-, se vuelve pesimista y entonces muere en estado deprimente...

El poeta caminaba por las calles atestadas de su imaginación, el caos lo empujaba irremediablemente a inscribirse en la realidad...

...aunque muchas cosas son atemorizantes, no hay nada a que tenerle miedo; uno mismo se limita en lugar de decidir arrojarse a vivir...

...ahora preguntas por qué no te veo a los ojos, cuando antes esquivabas mi mirada; nunca encontré la manera de poder entender el amor...

...creer en el amor es como creer en Dios, en alguna etapa de la vida parece real, aunque sabes que te engañas; personalmente creo más en Dios...

...cuanta frustración se siente cuando se cierra un círculo y no se puede iniciar otro ciclo, entonces sólo queda girar alrededor de lo mismo...

...quisiera que ya no vinieras con los recuerdos, ver tu cara y no identificarte, escuchar tu voz y no sentir que despiertas algo en mi...

...de verdad olvidarte, cerrar los ojos y no mirarte, dormir sin soñarte, dejar de abrazar el vacío que quedó en la cama al lado mío...

...ahora finjo que me resultas indiferente, mientras te identifico de inmediato entre la gente; aunque deseo olvidarte, sobrevives en mi mente...

,,,me estoy tomando media hora para burlarme de todo y poder seguir con lo mismo de siempre,,,

...ya no espero nada, ni sobre valoro lo que recibo...

...quien sabe la verdad, no la cuenta como tal...

La Tierra y la Luna no llevan la cuenta de cada vuelta que han dado ¿por qué habrían de preocuparme a mi los años que he vivido?

...es que se idealiza hasta la demencia la idea del amor...

...luego de un tiempo, todo lo que queda es olvido...

...el agua es el diluyente universal; la realidad también, porque en ella se diluyen todas las ilusiones y esperanzas...

...no ser una simple brizna de polvo que muchos habrán de pisotear, si no una astilla que algunas plantas hará sangrar...

...cuentan que hay un día perdido en la historia, dicen que el sol no se puso esa ocasión, aseguran que fue un prodigio de Dios...

...en un circulo vicioso, el eco del tiempo es lo primero que te da alcance; luego vienen los remordimientos, las promesas y más tiempo perdido...

...mientras regresa lo que no se fue, voy a ocuparme de lo que no quería, pero que contraje...

...voy a buscar lo que no conozco en lugar de seguir viendo lo que me hastía...

...tengo póker de ases, pero estoy jugando solitario...

...todo tiene su momento... un golpe inesperado, quebrando la calma de un instante desprevenido, un choque, un disparo, gritos y confusión...

...¡maldigo a todos aquellos que invirtieron su tiempo en idear una manera de medir el tiempo! hacen que me sienta mal desperdiciando el tiempo...

...tu recuerdo es como una noche fría, como una mañana nublada, como una tarde lluviosa, como el sentimiento que queda después de un sepelio...

...tu recuerdo se dirige irremediablemente rumbo al olvido, como el cadáver de una rata que es arrastrado junto al lodo, hacia el drenaje...

...tu recuerdo es residual, como charcos evaporándose, como publicidad en bardas pintarrajeadas, más parecido a mierda pisoteada en la banqueta...

...así como de repente cae la lluvia, así como sin aviso comienza un sismo, así como la noche y el silencio, así, de pronto, llegará la muerte...

lunes, 20 de agosto de 2012


¡Salte de mi vida,
salte de mi abrazo,
salte de mis pensamientos,
salte de mi boca,
salte de mis emociones,
salte de mis manos,
salte de mis recuerdos,
salte de mis oraciones,
salte de mis maldiciones,
salte de mi pasado,
salte de mi presente,
salte de mi porvenir,
salte de mis sueños,
salte de mis deseos!
No pude sacarte,
eres inevitable,
entonces salté.
Y sigo cayendo…

jueves, 2 de agosto de 2012

Apuntes V


...¡por fin encontré a la mujer de mis sueños!... el único problema es que sólo puedo estar con ella mientras duermo...

...lo cierto es que no hay nada cien por ciento cierto...

...a ciertas cosas hay que darles la espalda y alejarse decididamente de ellas...

¿Qué sombra furtiva me acecha en la quietud de mi soledad?

Murió por tres razones: era su destino, por el odio de su agresor y debido a no vivir en los recuerdos de nadie...

Sin ensayo, espontáneo, irrepetible; el registro queda indeleble en la memoria, a pesar de las costumbres, siempre acontecen variaciones...

Perfectamente acoplados, en un fragmento de la nada aislados, unidos por deseo, carne, gozoso pecado...

Hace falta un poeta, que nos explique la vida, aunque él mismo no la entienda; están sobrando los necios, los tiranos, los falsos profetas...

Anhelado momento, apremiante necesidad, deseo y obsesión, tornándose en éxtasis...(acróstico)

...la indiferencia es nuestro mejor escudo; ser sinceros o elegir la mentira es irrelevante, es mejor ignorarnos, abrumados por las dudas...

Cuando escribo, me imagino pintando, en trazos emociones, proyectando, provocando sensaciones, plasmando el pensamiento...

A la Naturaleza no le importa la ciencia, sola ha creado prodigios con su milenaria paciencia...

...la duda es un estado emocional, pensamientos raquíticos alimentándose de incertidumbre...

En los días, tu ausencia ya es normal, a lo que estoy desacostumbrado es a no verte...

...cuando se acaba la coherencia, se recurre a la complacencia...

Dios tiene cabida en mi vida, desde la llegada hasta la partida, quién sabe si habrá otra salida...

...el callado estruendo del universo, palpita de la noche más luminosa a la mañana más sombría...

...el último día de mi vida, tendrá la noche más larga...

...moribundos consuetudinarios, sobreviven penosamente, procurando milagros ordinarios...

...putas palabras que confunden y forjan ilusiones inservibles...

...inciertas palabras, tan directas como una flecha, disparada al corazón de la noche...

...humildes palabras, de labios resquebrajados, que imploran desde la miseria más árida...

...inquietas palabras, increpan y exacerban la libido latente de un amante dispuesto...

...palabras inútiles tan necesarias, no descifran cabalmente las proyecciones mentales...

...la misma palabra agrada y agrede; el orden de las letras supone un gran cambio en los hechos...

...cada palabra amalgama la necesidad de expresión que urge a la idea...

...palabras demenciales, retorcidos acertijos existenciales...

...desde el éter emergen entes perennes, en sed de fe perecen, hasta pasar a la palabra...

miércoles, 25 de julio de 2012

Apuntes IV


"La ambigüedad es inherente al ser humano; el bueno puede ser un poco malvado y el malo demostrar algo de bondad"

Creo que ya fastidie a Dios con tantos rezos; o tal vez será debido a mi hipocresía.

Sí somos muchos los pesimistas, pero no tenemos la culpa de que las cosas vayan mal.

Vivir sin dormir, si no hasta el momento de morir.

La realidad es el resultado de múltiples fantasías.

Quisiera permanecer en este estado, un instante eternizado.

A la justicia la representan con una venda en los ojos, el amor es ciego, la felicidad no se puede definir; de milagro estamos vivos.

Tengo tiempo para malgastarlo; quisiera dinero para lo mismo.

Una gota de nobleza, puede llenar un desierto de indiferencia.

Una persona realmente valiosa, no vive preocupada por el reconocimiento de los demás.

Un necio que convence a una multitud, en reiteradas ocasiones, se considera a si mismo como un iluminado.

Pensé que era prudente esperar y cuando reaccioné, el silencio me había enmudecido y el tiempo me dejó olvidado. Vivo anclado a mi pasado.

Agua y aceite, una mano acaricia, la otra aprieta fuerte; a pesar de ser estricto, ansia y paz, en conflicto, dentro del mismo continente.

Demasiadas palabras y frases sin sentido; la manera en que cada uno va buscando su propósito, tiende a ser ridícula.

¿Estás proponiendo, respondiendo o te encuentras absorto en tu monólogo?

Muchos gritos, muchas sentencias que se presumen verdad, pero pocos se detienen a escuchar y a pensar.

Seguramente hoy puede ser un gran día, pero también voy a desperdiciarlo, atendiendo mis tediosas rutinas.

Y pensar que de un improbable estallido, floreció esta compleja red de egoísmos impredecibles, que suelen unirse para crear líos por nada...

Cuando debes irte, se queda algo de Ti, en los lugares y los aposentos, es el fantasma de tus deseos, aferrando sus momentos predilectos.

No me sigas... tampoco sé a dónde voy... no es lo mismo que andar perdido... no quiero ser responsable por nadie más... busca tu laberinto.

Lluvia, blues y una cerveza bien fría... sólo me falta el calor de un buen cigarro entre mis labios...

No te frustres por aquello que no puedes obtener... mejor piensa que sí te alcanza para un six de chelas bien frías...

Mi conciencia es muda, yo me hago el sordo... somos la pareja perfecta...

Ahorititita, lo único que no me duele, es la conciencia...

Un momento sin palabras, mientras un deseo es aprisionado por dos bocas; un par de lenguas al tratar de enlazarse, intensifican el placer; dos individualidades se estrechan en cálido y ansioso abrazo; todo en pares y lo que es singular, se complementa.

Nunca tengo nada que decir, pero soy un terco muy reincidente y me pongo a escribir...

Demasiada información y muy poca atención. Lluvia de palabras que caen directo al drenaje de la indiferencia.

Siempre por algo más, aunque sea trivial, insignificante, dañino. No es ignorancia, sólo insatisfacción irracional e insaciable...

El tiempo tiene la capacidad de acortarte los buenos momentos y alargarte los indeseables...

La cortesía mantiene las relaciones en un nivel de respeto mutuo; aunque algunas frases amables salen sobrando, tampoco hacen daño...

No importa si das tres pasos para adelante y uno hacia atrás, el asunto es no dejar de caminar...

Hoy inicia el camino, el pasado es recuerdo que se distorsiona al alejarse, el presente nada puede retener y el futuro es ilusión incierta.

Hay que ir atesorando, para cuando llegue el tiempo de ir perdiendo...

martes, 10 de julio de 2012

Un poco de lo que necesito cada día, para aprender a vivir


Un poco de tiempo para mirar las estrellas y no deberle nada a nadie. Unos cuantos besos para sospechar el placer. Un poco de tranquilidad para imaginar el futuro. Unas cuantas palabras para abatir la indiferencia. Un poco de temor para dominar las ansias. Un poco de ilusión para soportar la realidad. Un poco de vértigo para palpitar con la vida. Un poco de apatía para considerar otros rumbos. Un poco de violencia y odio, para establecer límites (internos y externos). Un poco de desesperación, por la perfección, para estar justo en el momento indicado. Un poco de ocio, para volver con ánimo a las obligaciones. Unas cuantas mentiras, para ejercitar la imaginación. Un poco de prisa, para complacer a los demás. Un poco de gratitud para quien da sin pedir. Un poco de resignación para vivir con lo inevitable. Un poco de pericia, (y paciencia) para adentrarse en el movimiento. Un poco de respeto, desde lo que se hace y lo que se dice. Un poco de silencio, cuando lo amerita la ocasión. Un poco de inteligencia, para cada experiencia; aunque no sepa lo que es, ni lo recuerde después. Un poco de tolerancia, para no caer en el equívoco, de que todo lo que no me agrada es repugnante. Un poco de humildad, para escuchar sinceramente a los demás. Un poco de amor, (como sea que lo entienda) para intentar ponerme en el pellejo de otra persona. Un poco de rebeldía, para dejar bien clara una postura. Un poco de desapego, para no resultar afectado por cosas imposibles. Un poco de pensar antes de hablar, para no dar consejos sin ton ni son. Un poco de autocontrol, para no quedar humillado ante los vicios. Un poco de dignidad, para que la voz de la conciencia no tenga que reclamar. Un poco de entereza, para afrontar las sensibles pérdidas. Un poco de oración, para encontrar tranquilidad. Un poco de disciplina, desde el fuero interno, para no restar en los esfuerzos comunes. Un poco de soledad, para disfrutar los ruidos y la vista, de mi pedazo de mundo. Un poco de aire puro, para morir a gusto. 

jueves, 28 de junio de 2012


Aurora, hija de nadie, adoptada por las calles, se adapta con facilidad a vivir en la Ciudad.
Entre personas tan solitarias como ella, desfavorecidas de origen; perdiendo lentamente la voluntad para contrarrestar su destino, sombras de día, fantasmas nocturnos, inquilinos de la calle, sonámbulos sin turno fijo.

Alguna madrugada lluviosa, circulas en tu auto por una avenida inusualmente solitaria, Aurora aparece de repente, aún empapada y mugrienta ilumina tu alborada con su sonrisa inocente, pero prefieres ignorarla, dejarla con la mano en el aire y volver a sumirte de nuevo en tu propia obscuridad.

Aurora se convirtió en madre, amiga y amante de sus acompañantes, viven y sienten algo extraño que llaman amor; sentimiento desnutrido y viciado, espontáneamente violento, alegre y doloroso, desinhibido en la mugre que cubre sus cuerpos.  Aurora se debilita, las noches en vela están apagando su frágil luz, ignorante y carente de tantas cosas, vive por el instinto de conservación, sin embargo el vapor del solvente que inhala con avidez, día a día va diluyendo su ser. Sin saberlo, carga en su vientre un mortinato, no obstante sigue con sus dramáticas rutinas, mañanas inciertas, tardes que a su espíritu calcinan, noches en la boca de la muerte. Aurora, en ocasiones, da más de lo que recibe, a veces obtiene sin pedir, constantemente pelea, discute incoherentemente, recibe un golpe más; desde el primero, nunca supo por qué. Reina y esclava del pequeño gueto, ensalzada y sobajada por ser mujer. Parece mentira que siendo habitante de uno de los barrios más opulentos de la Ciudad, tenga que disputar las sobras como un animal. Hay una hora señalada, de la quien nadie sabe nada, Aurora la precipita, hurta, huye, pero es atrapada, no obtiene misericordia al ser golpeada; algo la impulsa a regresar al único lugar al que pudo llamar hogar, desfalleciendo en ese pedazo de banqueta, entre sus hermanos callejeros, aspira su propia sangre, la noche incontenible se cierne en torno a ella, de nuevo llueve, amenazantes tambores fúnebres reclaman y reciben las almas de ese día, la tormenta extingue la última chispa de consciencia en el cuerpo de Aurora, que un día cualquiera, ya no amanece. Ahora, muerta, nace a las sombras, para vivir en ellas por siempre.
Esta historia me la contó un alma en pena, mientras esperábamos en una esquina el fin de la noche, la lluvia no cesaba, la bruma no se disipaba, la vida de alguien se quedó sin vida, inmóvil, con los ojos abiertos, como esperando otro alumbramiento. 

sábado, 26 de mayo de 2012


Aurora contempla la luna en sus momentos de más transparente palidez, desde ese impreciso momento en el que el sol inaugura un nuevo día.
Por la mañana, cuando el cielo ha clareado totalmente y la perla del firmamento se resiste a desaparecer, desvaneciéndose muy lentamente en el celeste infinito.
Los ruidos exteriores que invaden el encierro, no distraen la profunda meditación de Aurora, una joven que urde el plan perfecto para lograr escapar, nacer al mundo, desde ese útero insensible, atestado de soledades, inmenso espacio en el que Aurora ya no cabe. Desesperada imagina que al traspasar los muros tendrá un alumbramiento consciente, la reanudación de su aprendizaje, el reinicio de su viaje.
Las gruesas paredes son coronadas por garras metálicas, la única puerta tiene muchos ojos y oídos custodiándola, parece más un bunker que un hogar, sin embargo Aurora siente la certeza de poder dejar atrás, para siempre, ese infame lugar.
Aprovecha el cansancio de un guardia en la madrugada, es una gota de agua dejándose llevar por el mar, un suspiro en suspenso, mientras se acerca al último obstáculo que retiene su ansia de libertad; un universo antes inexistente se develará para ella, tendrá que matar para poder vivir, otra vez. Y la culpa se agolpa en su memoria, hace crecer su ira, pues Aurora no olvida que alguien murió cuando le era concedida la vida y las ideas trastocadas de una mente cautiva, le obligan a desgarrar un cuerpo que se interpone entre ella y la salida. Salta la sangre y se abre otra puerta, pero ahora no es recibida por luz, la boca negra de la noche amenaza con tragársela a ella y a su confianza.

miércoles, 16 de mayo de 2012


Aurora, nació con la mañana.
La estridencia del amanecer la recibió en el mundo.
Del agua al aire puro, en una Ciudad que apenas se vislumbraba.
Un grito y muerte, un llanto y vida.
Aurora a la soledad fue parida, huérfana en un planeta sobrepoblado, bastarda del destino, ciudadana sin apellidos.
Aurora despertó en la infancia, dentro de una casa sin alegría, delimitada por altos muros, sólo el cielo podía mirar y muchos ruidos de cosas desconocidas, le hacían sentir ganas de seguir viva.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Apuntes III


/los buenos tiempos no han llegado/

/no le cedas demasiado terreno al olvido/

/ahora que dices quererme, yo no lo siento, pero quiero creerte/

/¡qué bonito lugar! aquí se quedará mi cuerpo, hasta que se haga polvo el “para siempre” y si en verdad tengo alma, yo no sé que pasará/

/ya no caben los muertos, en la tristeza de sus deudos/

/canta, se desborda; llora, se reduce
es un canto llorando las dudas de su fe/

/esa enfermedad llamada vida
esa cura llamada muerte/

/me gusta rezar en grupo
me animan las voces que se unen en cantos
me hace llorar el llanto de los demás
me reconfortan las formulas solemnes, repetidas por un desconocido
me asusta el inmenso vacío que amenaza con aplastarnos
me despido de ella, mi Tía
me acuerdo de las vistas a su casa, en la infancia
me resulta indiferente mi propia muerte/

/el cielo anegado de nubes, el cerro recibiendo la lluvia, el silencio que reza y llora
la tierra y el amor que te cubre, todo es tuyo en este momento
de rezo cantado y llanto sin amarras, pues de los ojos llueve más
y esa unidad que de pronto se puede respirar
tal vez sólo sea el perfume de las flores que te cubren ya
y aquellos pensamientos en los que no mueres
ahora son tristeza en gotas de sal
depauperados quedamos después de sepultarte
raras palabras: alma, paz, nada aclaran
dicen que te has ido, pero nadie sabe dónde estás/

sábado, 5 de mayo de 2012


… llegue cuando todo había comenzado ya, de hecho nadie recuerda absolutamente nada del principio, se dicen varias cosas al respecto, hay muchas contradicciones sobre lo que parece ser una sola situación. Infinidad de cuerdas penden en el vacío, no se miran los extremos de donde están sujetas, líneas invisibles en las que caminan o se cuelgan todo aliento, cada ser y las esperanzas, pobladores de esto que llamamos vida. Lo dicho, algunos avanzamos colgándonos, otros han dominado el paso firmemente y andan sin miedo sobre la cuerda, incluso brincan de una a otra a placer; hay quienes agarran varias cuerdas a la vez y las mecen con violencia, ya sea que estén debajo o arriba de la suya, no importa, han aprendido a controlar con un puñado de cuerdas, el vértigo de los demás. En ocasiones, alguien decide unir su cuerda a la de otra persona y después se van sumando otras a esa unión, es como un nudo que va recorriéndose a lo largo de días y noches, abarcando muchos cambios de estaciones, eventos premeditados y naturales, pero en un momento dado todas las cuerdas se vuelven a separar y quedan deshabitadas. Tristes se miran las cuerdas de las que oscilan cabezas, cuerpos de títeres, almas en pena, gente que no sueña aunque duerma, mas nunca duermen y tornan su vida en patética tragedia, que los espectadores juzgan con indiferencia, rimbombantes e insulsas farsas entretejiéndose por las cuerdas.

Algo pasa sus dedos sobre las cuerdas, caótica e indefinible esencia, tal vez no sea nada, pero suena…

miércoles, 2 de mayo de 2012


Vi directo a los ojos del sol,
un prodigio que se repite con poca frecuencia,
magia para una infancia tranquila.
La noche venía de prisa, a mis espaldas,
casi la pierdo de vista al querer anticiparla,
no se puede retener un momento;
increíble visión en la bóveda espacial,
ardiente contorno de un infierno negro,
la luna trajo consigo una noche fugaz,
contener un suspiro, evitar un parpadeo,
astros ocultos por la luz, aparecen un santiamén,
la naturaleza en su cronología confundida,
durmió unos segundos en la alteración,
actividades nocturnas alrededor de la tarde,
aquel día que tuvo un par de noches.

viernes, 27 de abril de 2012


Y la sombra le seguía…
para todos lados, a toda hora; desde que tiene uso de razón recuerda a la sombra pegada a sus pies.

Y la sombra le seguía…
e intentaba escabullírsele, sin embargo descubrió que sólo en la obscuridad la sombra se perdía.

Y la sombra le seguía…
la cuestionó acerca de esa incesante persecución, pero la sombra no tuvo la cortesía de contestarle nada.

Y la sombra le seguía...
la sombra escupe, vomita, orina, alza cosas, abraza, anda en bicicleta, se viste también, pero siempre usa ropa a la moda sombra. En fin, la sombra tiene acciones, no emociones.

Y la sombra le seguía…
le propuso hacerse sombra de otra cosa, pero cada objeto tiene su propia sombra.

Y la sombra le seguía…
le parecía tan familiar que cambiaron de roles, entonces pensó en escapar de si mismo, sin embargo entendió la falta de autonomía que sufre una sombra.

Y la sombra le seguía…
hasta en sueños; despertó, la sombra dormía debajo de él, se levantó sin hacer ruido, dejando a la sombra sumida en sus propios sueños.

Y la sombra le seguía…
fastidiado de que le copiara en todas sus acciones, intentó golpearla, pero se hizo daño él solo.

Y la sombra le seguía…
contrató a una pareja sexual, se metieron en un callejón oscuro, por lo tanto la sombra no fue partícipe de ese coito sombrío.

Y la sombra le seguía...
a veces borracho, encima de ella caía.

Y la sombra le seguía…
una vez entró a un salón de baile, agarró pareja, su sombra bailaba con la sombra de ella, también con otras, en una fantástica orgía de sombras. Por cierto, a las sombras no les duelen los pisotones.

Y la sombra le seguía...
cuando se casó, en la noche de bodas, las sombras no hicieron caso del letrero de "No molestar", colgado en la puerta.

Y la sombra le seguía…
al nacer su primogénito, descubrió que los niños no traen torta bajo el brazo, solamente nacen con su sombra.

Y la sombra le seguía…
resignado, comenzó a charlar con la sombra, mejor dicho a monologar, la sombra resultó ser una excelente escucha.

Y la sombra le seguía...
al paso de los años, le resulta molesto descubrir que la sombra no se encorva ni parece tan cansada como él. Además, a ciertas horas del día, le supera en estatura.

Y la sombra le seguía…
por fin entendió que nunca se desharía de su sombra, quien es algo así como un ángel de la guarda, oscuro y silencioso al extremo, inseparable, compatible con la luz natural y artificial. 
Prosiguieron su vida unidos por los pies.

Y la sombra le seguía…
dentro del ataúd, pero ya nadie se da cuenta de ello. La sombra soporta el peso del cuerpo durante la desintegración; luego la sombra también muere.

lunes, 23 de abril de 2012

Apuntes II

La mentira es una verdad ficticia.

Un chiste que se tiene que explicar, no tiene chiste.

En un viaje, cuyo trayecto comprende tres calles, el silencio es la mejor cortesía entre Taxista y pasajero/a.

La distancia de un recorrido es inversamente proporcional a la incapacidad de la Mamá, para lograr que su hijo malcriado deje de hacer berrinche.

¿Cómo es posible ver que un motor huele a quemado?

Me caen bien los pasajeros/as despistados que me hacen darle la vuelta a una cuadra, porque creyeron ver a un conocido "ahorita que pasamos por allá atrás". No era, pero se parecía mucho. Y luego sueltan toda la historia de esa persona.

Pasajera -En la esquina, de vuelta para "allá", no vaya a dar vuelta para "acá", porque ustedes los Taxistas, siempre se equivocan.
Chafirete Ruletero -¿Izquierda o derecha, señora?
Pasajera -No, nada más para "allá".
Chafirete Ruletero -(Nota mental: lo más probable es la derecha)
Pasajera -¡Oiga, era para el otro lado! ¿¡Usted tampoco sabe diferenciar entre "allá" y ¨"acá"!?

-¿Qué haría usted si en su Taxi se muere un pasajero?
-Lo bajo, porque no puedo transportar muertos y además ¿quién me va a pagar?

-Se encuentra usted en excelente estado de salud... pero hemos determinado que no es apto para conducir un Taxi.
-¿Por qué?
-¡Porque le hace falta un brazo!
-Le juro que no voy a tratar de abrazar a ninguna pasajera.

Dios me manda todos los días a la calle, a servir a sus hijos: mis hermanos. Lo malo es que últimamente no tengo muchas ganas de salir a trabajar.


…el amor de Omar no mora en Roma, ni es aroma de ramo…


Poco a poco va encerrándose uno en si mismo, con sarcasmo, con cinismo; buscando empatías, causando antipatías, se llega a la apatía y acaba uno por convencerse de que no es tan malo estar solo, aún rodeado de algunos lazos afectuosos incondicionales. Amor, cariño, afecto, son conceptos que no definen realmente un sentimiento, tampoco la costumbre o el tiempo; lo verdaderamente satisfactorio, pero difícil de lograr, es poder sentirse bien bajo cualquier circunstancia, cuando uno lo desee.


…a la orilla de un deseo…
…llevando al límite la posibilidad más improbable…
…hasta que el silencio en verdad se calle…
…una quietud que mueve a incertidumbre…

viernes, 20 de abril de 2012


Eugenia arrastra el olvido, de lo que fue su universo nada más le queda un pequeño pedazo de calle. Lleva largos días recorriendo ese tramo de asfalto, de un lado a otro, como presa, pasos firmes y exactos, sin traspasar las esquinas. Eugenia, mujer de la calle, que a nadie se vende, ni nadie reclama. Pernocta en la banqueta, durante las tardes toma un descanso de su ir y venir machacante, en los quicios de las puertas. Su presencia es, a la vez, importante e imperceptible, como un árbol retorcido, un montón de basura, una ventana rota, una luminaria fundida, una capa de hojas secas tapizando los autos; Eugenia es parte del mobiliario animado pero mudo, de aquel microcosmos citadino, donde ejecuta, con mínimas alteraciones, sus ciclos circadianos.
Nubes deshilachadas, pretenden disminuir la imponencia del infinito celeste un día cualquiera, pero no tienen fuerza para resistir al viento ni logran reunirse para amenazar a la Ciudad y Eugenia maldice porque no lloverá; la desnudez de la Jacaranda no puede darle sombra, pero a pesar de eso, ella siente frío al mediodía y sin aviso, su mente se pierde en el espejismo de recuerdos que creía perdidos.
Una niña con las rodillas raspadas y las manos llenas de tierra, abrazando fuertemente una muñeca, corre hacia su casa cuando escucha que Mamá le grita; se acerca la lluvia y por primera vez la sorprenderá fuera, corre huyendo de algo que no conoce y que al parecer no es bueno, pero al sentir las gruesas gotas golpeándola de pies a cabeza, la incertidumbre se convierte en risa pues el frescor del agua le produce dicha. Deja de correr y avanza lentamente, permitiendo a esa alegría que amaina y arrecia, le moje completa.
Una hermosa joven, ávida de vivir, se baña en un río, por momentos se deja llevar por la corriente, el agua cristalina no oculta su cuerpo, con descaro algunos y con indiferencia otros, la miran, mientras ella sólo ve hacia el techo inmenso que todo lo abarca. En un meandro del curso, un joven la aguarda, sin sobresaltarla despierta en ella un interés que hace poco presentía; sus ríos interiores se vuelven afluentes de un mar de amor y vida, mientras de pie en el cauce, los acaricia un cadal sin fin ni principio.
Una mujer cierra tras de sí la puerta de su realidad más sólida, sale dejando atrás lo que creía amar, pero es que un día sus amarras se soltaron, la jaula se abrió sola, sus pies desaparecieron y le nacieron alas, entonces echo a volar, sin despedida ni lágrimas, a pesar de presentir que estaba equivocada, pues sintió que algo fuera y dentro de sí, le llamaba.
Esa noche, acurrucada junto a la Jacarandá, Eugenia, única habitante del mundo, se rinde al abrazo del frío de la madrugada, las raíces del árbol absorben su savia, en pocos minutos su cuerpo se seca, hordas de insectos llevan, en diminutos trocitos, su cuerpo debajo de la tierra.
En la calle de Eugenia, cuando un nuevo día clarea, el barrendero llega a iniciar su faena, descubre el montón de ajadas prendas en la banqueta, las mueve con delicadeza para despertar a la dueña, mas ya no contienen nada; no sale de su asombro, cuando al levantar la vista, le cuesta trabajo creer que ese árbol ayer raquítico y desnudo, hoy luce hojas de un verde radiante y las flores lilas parecen resplandecer sin ayuda del sol. Más se intriga al observar el rocío que cubre a la Jacarandá entera. No lo sabe, pero son las únicas lágrimas que lloró Eugenia.
Quisiera seguir hablando de Eugenia, sin embargo ya no escucho su voz en mis sueños, ni recuerdo la belleza de su rostro, es más, ni siquiera puedo afirmar que era bello, sólo me queda un nombre en una calle.