lunes, 16 de enero de 2012

Iztaccíhuatl y Popocatépetl


Mujer dormida
bajo la nieve,
en tu sueño
de centurias,
sólo la entraña
se mueve.
Un guerrero
te vigila,
su interior
de roca viva,
poco a poco
se despabila.
Son leyenda,
la princesa y
el soldado.
Ella duerme eternamente,
con su manto blanco helado,
recostada en un dorso del valle.
Él, inamovible enamorado,
sueña que despiertan al unísono,
fieles después de siglos,
tras un beso de fuego horrísono.
No se observa en la quietud,
pero esas piedras están vivas.

6 comentarios:

la MaLquEridA dijo...

Al menos el Popo está vivo, pero eso si, se la pasa fumando esperando que la Mujer dormida despierte.


Saludos.

D. dijo...

Hola Gerardo:

Hube de leer la leyenda, para comprender la poesía.
El pirata Shakespeare algo sacó de ahí, para Romeo y Julieta.
Un abrazo.

SIRACUSA dijo...

Esos dos volcanes me recuerdan aquellosaños en los que podía verlos todas las mañanas, quietos y pacíficos, esperando, solo esperando.

Saludos

Siracusa

Gerardo Huerta Jaime dijo...

La naturaleza es impredecible, Malque, cualquier día nos pueden dar una sorpresa.

Una bella leyenda de los verdaderos dueños de esta tierra, D.

Todo lo que han visto en esa espera, Sira.

Gracias a ustresdes por venir a leer y comentar.
Cuídense, luego nos leemos.

Antony Sampayo dijo...

Eres un genio para las figuras literarias, amigo, das vuelta y vueltas, adornas y adornas hasta dar el jaque mate. Un homenaje respetuoso a la Madre Naturaleza y a su forma de mostrar su enojo.

Abrazos.

Gerardo Huerta Jaime dijo...

Justo en este año que se auguran tantos sucesos, Antony.
Cuídate, que estés muy bien, luego nos leemos.